Francisco Sarmiento de Mendoza

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PRECLARA ASCENDENCIA
Teófilo López, su único biógrafo, apreció su ascendencia «de preclara familia castellana». Sin embargo, confundió a su madre con una tal doña Beatriz Corral y, al no  profundizar en su verdadera filiación, desconocía que ésta entroncaba con el linaje  real de Castilla, pues su abuela María Manuel era tataranieta del Infante D. Juan  Manuel, hijo de Fernando III el Santo. Fue el tercer hijo varón de D. Antonio Sarmiento y Manuel (Burgos, ca. 1443 — Idem. 22.X.1523) —«alcalde mayor de Burgos, bisnieto de Garci Fernández, Adelantado de Galicia, hermano de los ilustres señores D. Luis de Acuña, Obispo de Burgos, y de D. Pedro Girón, Arcediano de Valpuesta», como reza su epitafio sepulcral— y de doña Maria de Mendoza y Zuñiga (Almazán, ca. 1464-68 — Burgos, 19.X.1513), hija de Pedro Gonzalez de Mendoza “el Gordo”, I conde de Monteagudo, y de Isabel de Zuñiga o Estúñiga, hija a su vez de los primeros condes de Miranda. Sus hermanos mayores fueron el capitán Garci Sarmiento (Burgos, ca. 1489 – Djerba, 1510), cuya heróica conducta y muerte en el primer desastre de los Gelves glosan los cronistas coetáneos, y Luis Sarmiento de Mendoza (Burgos, ca. 1492 – Lisboa, 1556), Caballero calatravo (1546), comendador de Biedma (1541-1546) en la de Santiago y de Almuradiel (1546-56) en la suya, embajador de Carlos V en Portugal (1536-1543 y 1552-56), apoderado de Felipe II en la ceremonia de su primer matrimonio con María Manuela de Portugal, celebrado por poderes en Almeirim (12.V.1543) y, desde entonces, caballerizo mayor de la princesa,madre del príncipe D. Juan (1545-1568).Por la progenie de éste hermano, del que Salazar y Castro (1949; I,50) no aporta ninguna información, nuestro Francisco fue tío del homónimo Francisco Sarmiento de Mendoza (1525-1595), obispo de Astorga y de Jaén, como también de sus hermanos Antonio Sarmiento de Acuña (1528-91), señor de Castrofuerte,paje del malogrado príncipe D. Juan, que peleó contra los moriscos de Granada, en Lepanto y en Túnez, y de Leonor Sarmiento y Pesquera, esposa de Garci Sarmiento de Sotomayor, IV señor de Sobroso y de Salvatierra. A su vez, fue sobrino de los ya mencionados Luis de Acuña y Osorio (1424-1495), obispo de Burgos —que antes de profesar en el orden sacerdotal fue padre de Diego de Osorio, señor de Abarca y de Villaremiro, y de Antonio de Acuña, el llamado “obispo comunero”, ambos primos carnales suyos— y del arcediano Pedro Girón (Burgos, ca. 1441
– Idem, 18.X.1504), fundador del convento de San Esteban de los Olmos, que era hermano entero de su padre, mientras que el primero lo era solo de madre, frutodel primer matrimonio de doña María Manuel con Juan Alvarez Osorio. Entre sus tíos-abuelos hallamos al II conde de Monteagudo, al II marqués de Mondéjar y al V conde de Benavente, parentela que nada tiene que ver con la que apunta Karlo Budor (2005), tratando de encajar a unos Sarmientos establecidos en Castilnovo (Herceg Novi) tras la reconquista turca entre la enjundiosa y conocida estirpe de nuestro personaje. Conocida, sí, aunque no del todo, pues en un carta del Condestable de Castilla, Iñigo Fernández de Velasco, II duque de Frías y IV Conde de Haro, al cabildo burgalés, fechada en 1527, ordenaba que se encargara de un determinado servicio «mi sobrino, el regidor D. Francisco Sarmiento».
A la muerte del rey Enrique IV (1474), su padre y sus tíos secundaron en Burgos el partido de Juana la Beltraneja, resistiendo en el castillo el ataque de las tropas de Isabel de Castilla, ante la que hubieron de capitular el 15 de febrero de 1476. Merced a dicha capitulación y al perdón real (1479), tanto los cabecillas como sus seguidorespudieron conservar sus empleos y dignidades, razón por la que la familia cimentó su lealtad a la línea hereditaria de la corona y permenció fiel a Carlos I durante la rebelión comunera, excepción hecha de su primo Antonio de Acuña, obispo de Zamora, mientras que el hermano mayor de éste, Diego de Osorio, rechazaba encabezar la insumisión burgalesa saliendo de la ciudad. Sin embargo, Burgos se alzó el 10 de junio de 1520, sustiyendo al corregidor real y asesinando al castellano de Lara, el francés Joffre de Cotannes, cuyo cadáver fue arrastrado por las calles. Francisco Sarmiento, que desde los 18 años era alcaide de la torre y puerta de Santa María la Blanca (hoy conocida como Arco de Santa María), logró mantener el pendón real en las colaciones de San Cosme y San Damián y de San Esteban, inmediatas al castillo, evitando que éste cayera en poder de los levantiscos hasta que su tío el Condestable reclamó para sí la vara de la ciudad, que nadie osó negarle en principio, aunque después se vió forzado a huir a Briviesca. Nombrado éste por Carlos I —aun no elegido emperador— corregente de Castilla (9.X.1520), consiguió granjearse la voluntad de los burgaleses a costa de determinadas cesiones y el 1 de noviembre entraba de nuevo en ella, recompensando a su sobrino con el nombramiento de capitán de una compañía de 300 hombres que levó en las parroquias leales.
INICIOS DE SU CARRERA MILITAR
Todavía intentaron los comuneros recobrar Burgos para su causa, apoyados desde el N. por Pedro de Ayala, conde de Salvatierra, pariente lejano de Francisco —dado que los Sarmiento burgaleses descendían de una rama cadete de la línea condal—, y desde el S. por su primo el obispo zamorano, procedente de Toledo; pero la conjura interior fue descubierta y abortada el 23 de enero de 1521. Tras ello, pudo el Condestable formar un ejército en Tordesillas y perseguir al núcleo principal del ejército de las Comunidades, al que derrotó en Villalar (23.IV.1521). Aunque la sublevación no estaba completamente vencida,Francisco hubo de partir enseguida con el Condestable hacia Navarra, invadida por un ejército francés al mando de Andrés de Foix, apoyado por el partido navarro-agramontés que, aprovechando la revuelta castellana, pretendía la reposición de casa de Albret —o Labrit— en la persona de Enrique II.
Antes de que el Condestable pudiera unirse a las tropas leales al virrey de Navarra del partido beamontés, numéricamente inferior al rival, los invasores habían ocupado el reino y sitiado a Logroño (5 a 11.VI.1521). Operada la conjunción con el ejército virreinal del duque de Nájera, reforzado por contingentes vascos, el enemigo optópor replegarse a Pa mplona pero sus perseguidores lograron derrotarle en la batalla de Noaín, a la vista de la ciudad (30.VI), «conociéndose por cartas del Condestable el brillante comportamiento de la compañía mandada por Sarmiento». (López Mata, 1946). Aunque el día siguiente los realistas recobraron Pamplona, se hallaban aun empeñados en la sumisión de algunas villas y castillos agramonteses cuando se supo que otro ejército francés, éste al mando del almirante Bonnivet, tras apoderarse del castillo de Behovia, puso cerco a Fuenterrabía (6.X.1521), que hubo de capitular el 18 tras rechazar tres asaltos del sitiador. Hasta el 1 de febrero de 1523 no pudo el Condestable plantar su ejército frente a la ciudad y, para evitar desangrarlo en cruentos asaltos, decidió rendirla «ora fuese por hambre, ora por trato». Francisco sirvió durante todo aquel asedio hasta que la plaza capituló su rendición el 5 de marzo de 1524. Después, regresó a Burgos y su compañía fue desmovilizada, no pudiendo hallarse junto a su padre en los últimos momentos de su vida; no obstante lo cual, el mencionado Budor sitúa a éste en Castilnovo de Esclavonia ya muerto el hijo. Aunque por poco, también Teófilo López erró la muerte paterna, que elucida su epitafio sepulcral, largo tiempo preservado en el monasterio de San Esteban de los Olmos y desde el siglo XIX, en el Museo Arqueológico Provincial (Martínez, 1935; Gaya, 1968), hoy llamado Museo de Burgos, que conserva también —aunque incompleta— la de Pedro Girón, mientras que la del obispo burgalés, hermano de ambos, que ultimó las famosas agujas de la catedral, permanece aun en la suntuosa capilla de la Concepción, que mandó erigir en el interior del templo.
Reintegrado a la vida civil, ocupó un asiento de regidor de Burgos, donde contrajo matrimonio con doña Maria de Cotannes (1502 — 1554), hija de Antonio de Cotannes y doña Elvira Enríquez, emparentada, por lo tanto, con aquel castellano de Lara asesinado por la plebe. Dicha boda debió celebrarse en 1524 o al principiar el 1525, como muy tarde, porque en 1529, cuando Francisco reasumió su carrera militar, ya habían nacido sus tres hijos: Garci, Francisca y Antonio Sarmiento de Cotannes.
El 15 de febrero de 1529, desde Toledo, anunciaba Carlos V su inminente marcha a Italia, para su coronación imperial por el Papa. Viajaría por mar desde Barcelona, donde debía reunirse una fuerza de 10.000 infantes. Francisco Sarmiento como capitán y su hermano mayor Luis, pensionado por el Emperador, partieron con dicha expedición tras levantar el primero otra compañía de 300 hombres en Burgos, servicio recompensado con el hábito jacobeo (1530) y una encomienda que no he conseguido averiguar, quizá en otra Orden porque Salazar y Castro no le menciona en la suya. Quatrefages (1996), que publicó la muestra general, nos descubre que en el viaje a la Ciudad Condal perdió algunos hombres, pues sólo 291 fueron revistados al embarcar, el 25 de julio. La armada se hizo a la vela el 28 y, tras aportar en Génova, (15.VIII) su compañía fue destacada para recibir la sumisión de Pavía, que los franceses no entregaron hasta el 10 de octubre en virtud de la Paz de Cambrai (5.VIII).
Aunque T. López le hace presente en la coronación cesárea en Bolonia (24.II.1530), a la que asistió su hermano, lo cierto es que él había partido en noviembre desde Pavía, con otros capitanes, a Florencia para reforzar al ejército de Philibert de Châlon, Príncipe de Orange, que sitiaba la ciudad, aunque debía preservarla de saqueos por orden del Emperador y, por lo tanto, evitar su asalto. En tales condiciones, la resistencia florentina no desmayó hasta la derrota y muerte de Francesco Ferrucci (1489-1530) en la batalla de Gavinana (3.VIII.1530), donde pereció también el príncipe de Orange y en la que se distinguió Sarmiento junto al también capitán Machicao, sirviendo ambos a las órdenes del maestre de campo Pedro Vélez de Guevara (†1555).
La plaza capituló el 12 de agosto ante Alfonso de Avalos (1502-1546), marqués del Vasto y de Pescara, que sucedió al príncipe de Orange como jefe del ejército.

CONTINUARÁ…

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