Navío de línea de la Real Armada Española de 70 cañones, y de cómo varios escuadrones de fragatas y navíos ingleses trataban de capturarlo.

El glorioso
El Glorioso, que transportaba cuatro millones de pesos de plata desde América, consiguió repeler dos ataques ingleses, uno en las costas de las Azores, y otro más frente al Cabo de Finisterre antes de desembarcar su carga en el puerto gallego de Corcubión.
En julio de 1747 el navío de línea español Glorioso, botado en La Habana en 1740 y mandado por el Capitán don Pedro Mesía de la Cerda, regresaba a España desde América transportando un gran cargamento de pesos de plata en cantidad aproximada de cuatro millones. El martes 25 de julio, mientras navegaba próximo a la costa de la isla de Flores, en el archipiélago de las Azores, la tripulación del Glorioso distinguió entre la niebla a un convoy de buques mercantes ingleses. Cuando a mediodía la niebla comenzó a disiparse, los españoles divisaron diez buques británicos, tres de los cuales eran buques de guerra: el navío de línea Warwick, de 60 cañones, la fragata Lark, de 40 cañones, y un bergantín de 20 cañones.
De la Cerda ordenó prepararse para el combate, pero trató de evitarlo manteniéndose a barlovento para no arriesgarse a perder la carga y la tripulación de las que era responsable. Los ingleses, tras divisar al navío español decidieron perseguirlo, y a las 21:00 horas el bergantín, mucho más veloz, dio alcance al Glorioso y colocándose de través, abrió fuego contra su popa. El capitán español ordenó entonces trasladar dos cañones de 18 libras y dos de 24 a la popa del Glorioso impidiendo así al bergantín inglés acercarse demasiado. Después de un errático intercambio de fuego entre ambos barcos que duró toda la noche, a las 11:00 horas del día 26 los otros dos barcos de guerra británicos se encontraban ya cerca del buque español. El bergantín se apartó entonces, momento que aprovechó de la Cerda para dar de comer a sus hombres y permitirles descansar, aunque sin abandonar sus puestos. John Crookshanks, comandante de la escolta del convoy inglés, envió al bergantín de vuelta con los mercantes para protegerlos.
A las 14:00 horas se produjo un chubasco que dejó al Glorioso sin viento, aunque curiosamente no fue así para los barcos ingleses. Crookshanks ordenó a la fragata Lark, mucho más rápida, atacar al Glorioso con la esperanza de provocarle daños que retardaran su marcha y permitir así al navío inglés darle alcance. Sobre las 21:00 horas, siendo el combate inevitable, el capitán español dio la orden de ponerse de costado presentando la banda de estribor a la fragata inglesa. El Glorioso cañoneó entonces a la Lark con tal contundencia que provocó en el buque inglés graves daños en el casco y el aparejo. A pesar de todo, gracias al sacrificio de la Lark, el Warwick tuvo tiempo de dar alcance al navío español. El capitán de la Cerda ordenó entonces virar en redondo y presentar al navío inglés la banda de estribor, tratando de llevar el enfrentamiento a corta distancia. A las 02:00 horas, en plena madrugada, el Warwick abría fuego contra el Glorioso. Tras una hora y media de combate, el navío español había conseguido derribar el mástil principal del navío inglés y provocado graves averías en su aparejo, lo que obligó al Warwick a retirarse. El Glorioso tuvo cinco muertos (entre ellos dos civiles) y 44 heridos, además de sufrir cuatro impactos de bala de cañón en su casco y daños en el aparejo. Don Pedro Mesía, preocupado por la posibilidad de que hubiese más barcos de guerra británicos en la zona, decidió no rematar al navío inglés y proseguir su marcha hacia España. Según el informe del capitán español, el Glorioso efectuó un total de 406 cañonazos de a 24, 420 de a 18, 180 de a 8 y 4.400 disparos de fusil.
Tras tener el Almirantazgo Británico noticia de este enfrentamiento, Crookshanks fue sometido a un consejo de guerra por denegación de auxilio y negligencia en combate. Declarado culpable, fue expulsado de la Royal Navy.
Después de este primer combate, el Glorioso continuó navegando hacia España. Parte de los daños sufridos pudieron ser reparados durante la travesía, pero los más graves necesitaban ser reparados en puerto. El día 14 de agosto, ya en las proximidades del Cabo de Finisterre, en Galicia, el Glorioso tropezó con el navío de línea Oxford, de 50 cañones, la fragata Shoreham, de 24 cañones, y el bergantín Falcon, de 20 cañones, pertenecientes a la escuadra de John Byng. Los británicos atacaron al navío español, pero tras tres horas de combate y pese a estar dañado, el Glorioso puso en fuga a los barcos ingleses tras provocarles graves daños. Como había sucedido anteriormente con su compañero, el capitán Callis, del navío Oxford, fue sometido a un consejo de guerra. Pero a diferencia del comodoro Crookshanks, Callis fue absuelto y restituido con honor. El Glorioso perdió su bauprés y tuvo nueve bajas, pero dos días después, el 16 de agosto, consiguió arribar al puerto de Corcubión, desembarcando allí su cargamento.
En Corcubión, la tripulación del Glorioso pudo llevar a cabo las reparaciones imprescindibles para mantener el barco navegable. Tras esto, el capitán de la Cerda decidió poner rumbo al Ferrol, pero vientos desfavorables dañaron la arboladura del navío y obligaron a de la Cerda a poner rumbo a Cádiz. El Glorioso trató en todo momento de mantenerse alejado de las costas portuguesas para evitar en lo posible un nuevo enfrentamiento con naves inglesas.
A pesar de todo, el 17 de octubre, el Glorioso se encontró con un grupo de cuatro fragatas corsarias británicas bajo mando del comodoro George Walker en las proximidades del Cabo de San Vicente. Este escuadrón era conocido en el Reino Unido como The Royal Family (La Familia Real) debido a los nombres de las fragatas que lo componían: King George, Prince Frederick, Princess Amelia y Duke, que en conjunto transportaban 960 hombres y 120 cañones.
Tras el avistamiento, el viento cesó quedándose los buques parados. Pero sobre las 05:00 de la mañana, comenzó a soplar viento del Noroeste reiniciándose las maniobras de aproximación. A las 08:00 la King George, buque insignia del grupo, consiguió aproximarse al Glorioso Inmediatamente le dieron caza, aunque el español, resabiado, no reveló su nacionalidad -treta común del mar- hasta que la King George se acercó a preguntársela. Entonces Mesía izó pabellón de combate y le largó al rubio con su primera salva una andanada que le desmontó dos cañones y el palo mayor, teniendo que soportar la King George tres horas de duro castigo sin apenas margen de maniobra, perdiendo a siete hombres y sufriendo numerosos heridos. La Prince Frederick consiguió entonces acercarse, pero el Glorioso consiguió guardar las distancias. Finalmente, las fragatas restantes consiguieron unirse a la batalla, a la vez que se aproximaba también el navío Dartmouth, de 50 cañones. Seis barcos y 250 cañones contra los 70 del solitario español. El capitán del Dartmouth, John Hamilton, consiguió dar alcance al Glorioso. Tras un furioso intercambio de disparos con el navío español, un cañonazo hizo blanco en la santabárbara del inglés, y el Darmouth saltó por los aires y se incendió, hundiéndose rápidamente. El capitán Hamilton y toda la tripulación de 325 hombres murieron, salvo un teniente y 11 marinos. Los supervivientes fueron rescatados por varios botes de la fragata Prince Frederick.
Y al fin, el 19 de octubre -33 muertos y 130 heridos a bordo, agotada la munición, el barco desarbolado, chorreando sangre por los imbornales, raso como un pontón y a punto de hundirse-, el comandante convocó a los oficiales que seguían vivos, los puso por testigos de que la tripulación había hecho lo imposible, y arrió la bandera.
De tal modo, fiel a su nombre, acabó viaje el navío español Glorioso. Había librado tres combates contra 12 barcos enemigos, de los que hizo volar uno y hundió otro; pero la hazaña final no corresponde sólo a quienes con tanta decencia lo defendieron, sino al navío mismo: remolcado a Lisboa por los vencedores para repararlo e izar en él su pabellón, los destrozos se revelaron tan graves que se negó a flotar y fue desguazado. Ningún inglés navegó jamás a bordo de ese barco.
El comodoro Walker, comandante de las cuatro fragatas corsarias, fue severamente reprendido por uno de los propietarios de la Familia Real por arriesgar su barco contra un enemigo superior. Walker protestó amargamente por ello.
El capitán de la Cerda y sus hombres, que habían sido trasladados a bordo del Prince Frederick y el King George, fueron llevados a Gran Bretaña y recluidos en Londres, donde fueron objeto de admiración por parte de sus enemigos. De la Cerda fue posteriormente ascendido a Jefe de Escuadra (posteriormente Teniente General de la Real Armada y virrey de Nueva Granada) por su valor en combate y la tripulación española superviviente recibió el reconocimiento merecido a su regreso a España. La defensa del Glorioso se ganó un lugar de honor en la historia naval española.
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  • Rodríguez González, Agustín Ramón (2006). Victorias por Mar de los Españoles. Grafite Ediciones, Madrid.
  • Allen, Joseph (1852). Battles of the British navy, Volume 1. London: Henry G. Bohn. Leer en Internet
  • Fernández Duro, Cesáreo (1898). Armada española desde la unión de los reinos de Castilla y de León, tomo VI. Madrid: Est. tipográfico “Sucesores de Rivadeneyra”. Leer en Internet
  • Laughton, John Knox. Armada Studies in Naval History. Biographies. Adamant Media Corporation. ISBN 978-1-4021-8125-2.
  • Schomberg, Isaac (1815). Naval chronology: or An historical summary of naval and maritime events… From the time of the Romans, to the treaty of peace of Amiens…, Volume 1. London: T. Egerton by C. Roworth. Leer en Internet una edición anterior
  • Keppel, Thomas Robert (1842). The life of Augustus, viscount Keppel, admiral of the White, and first Lord of the Admiralty in 1782-3, Volume 1. London: H. Colburn. Leer en Internet
  • Walker, George (1760). The Voyages And Cruises Of Commodore Walker: During the late Spanish and French Wars. In Two Volumes. London: Millar. Leer en Internet
  • Jhonston, Charles H. L. (2004). Famous Privateersmen and Adventures of the Sea. Kessinger Publishing. ISBN 978-1-4179-2666-4.
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