Historias de la Historia de España. Capítulo 28, Érase un nombre catalán, una moneda, y 134 años de historia.

Cada moneda arrastra consigo un pequeño y singular trozo de la historia. Las monedas han sido testigos de excepción, medios de expresión, vehículos de ideologías de cada uno de los episodios que conforman la historia de un país, constituyendo un valioso y querido tesoro, de mucho más valor que el estampado en el reverso.
peseta Parece haber quedado confirmado por los historiadores que la palabra PESETA proviene directamente del vocablo catalán “peceta” que significaba “piececita”, es decir, moneda pequeña de plata.
 Durante la Guerra de Sucesión (1701 a 1714) se distribuyeron por toda España las monedas de dos reales que se acuñaron por el Archiduque Carlos de Austria, pretendiente de la corona de España frente a la casa de Borbón. Estas monedas circularon durante más de cincuenta años y facilitaron la introducción del término catalán en todo el país.
 Las primeras monedas que llevaban físicamente el nombre de “peseta” son las acuñó José Bonaparte durante la Guerra de la Independencia en 1.808. Este monarca mandó acuñar monedas en Barcelona, Sevilla y Madrid, pero el nombre de peseta solo lo llevaron las acuñadas en Barcelona por valor de una, dos y cinco pesetas.
 En 1.809 se acuñó en Gerona una moneda con la denominación “Un duro”, caso excepcional en nuestra historia monetaria.
 Por estos tiempos convivían en España  escudos, onzas, duros, pesetas, maravedíes y hasta antiguas monedas romanas.
 Al llegar el reinado de Isabel II, con motivo de los movimientos económicos europeos, la reina mandó acuñar en 1.836 unas monedas de peseta para pagar a los soldados que la defendían frente a los Carlistas. De aquí que estos pasaron a llamarse “Peseteros” al ser pagados en esa moneda.
 En 1.865 se creó la Unión Monetaria Latina  con Francia, Suiza, Italia y Bélgica para unificar las características de los sistemas monetarios internacionales.
 En 1.868 tras la Gloriosa Revolución que provocó el exilio de Isabel II, el Gobierno Provisional con el General Serrano a la cabeza, decretó la reforma del sistema monetario español: Había nacido la Peseta.
La primera peseta fue acuñada en 1869, consistía de 5 gramos de plata y equivalía a 4 reales. Todas las monedas de la primera emisión fueron:
1 céntimo, 1 g de bronce
2 céntimos, 2 g de bronce
5 céntimos, 5 g de bronce
10 céntimos, 10 g de bronce
20 céntimos, 1 g de plata de ley 900 milésimas
50 céntimos, 2,5 g de plata de ley 900 milésimas
1 peseta, 5 g de plata de ley 900 milésimas
2 pesetas, 10 g de plata de ley 900 milésimas
5 pesetas, 25 g de plata de ley 900 milésimas
100 pesetas, 32,25 g de oro de ley 900 milésimas
 Nuestra nueva moneda se dividiría en cien céntimos y se acuñaron piezas de 10,5,2 y 1 céntimo. La moneda de 25 céntimos  de 1.868 se llamó “media peseta” o “dos reales”, denominación que siguió en vigor hasta la desaparición de las monedas de este valor. Las monedas de 5 y 10 céntimos enseguida pasaron a denominarse “Perra gorda” y “Perra chica” en alusión   al extraño león que llevaban en el reverso y al que el pueblo no consideró lo suficientemente feroz quedándose en “perra”.
 La primera emisión realizada por el Gobierno provisional de monedas de peseta no llevaba la inscripción de “España” , cosa que no ocurría desde los Reyes Católicos. Rápidamente se subsanó este fallo, pero ya había monedas circulando con la inscripción “Gobierno Provisional”.
 Además de las Perras, otra moneda que ha pasado a la memoria colectiva son los “Duros de Amadeo”. Eran monedas de plata muy queridas por el valor del metal. El tiempo en que circularon no fue demasiado ya que el Rey Amadeo I tuvo un reinado efímero. Prácticamente recién llegado a España murió asesinado el General Prim y en España se proclamó la Primera República.
 En este periodo se siguieron usando las mismas monedas que antes, pero se produjeron hechos curiosos como la emisión de unas monedas llamadas “Cantonal” y “Medio cantonal” acuñadas por orden de la Junta de Salvación Pública del Cantón de Cartagena. La insurrección federal que se produjo durante la primera República fue rápidamente aplastada excepto en Cartagena, que se proclamó cantón independiente en 1.873. La Junta antes citada requisó todo el metal, joyas, etc. y lo dedicaron a la fundición para hacer nuevas monedas con la inscripción “Cartagena sitiada por los centralistas”.
 El Gobierno republicano siguió, no obstante, acuñando monedas con la imagen de Amadeo, siendo las más recordadas los ya mencionados “duros” cuya imagen estaba realizada por el  mejor grabador que haya tenido nunca la Casa de la Moneda: Luis Marchionni.
 Un detalle importante en las monedas, ya desde 1.699, era asegurarse que los pícaros no iban quitando el oro o la plata de cada ejemplar mediante el procedimiento de limar los bordes. Para ello se inventó el llamado “cordoncillo”, que consistía en grabar en el canto de las monedas una inscripción o una leyenda.
 A lo largo de la historia se han ido cambiando las leyendas según el carácter de los gobiernos: con Isabel II los duros tenían en el canto la leyenda “Dios es el Rey de los Reyes”. El Gobierno Provisional de Serrano los cambió a “Soberanía Nacional”. Los Duros de Amadeo, “Justicia y Libertad”. Actualmente las monedas tienen motivos florales o geométricos.
Hasta la Segunda República, las monedas de 1 peseta fueron acuñadas en plata. La primera peseta de metal no precioso fue fabricada en 1937. En ella aparecía el rostro de una mujer, representación de la República. Estas monedas fueron conocidas como la Rubia, color que le daba la aleación de cuproníquel.
En 1939, el régimen de Francisco Franco retiró de la circulación las monedas de metales preciosos y acuñó monedas de peseta imitando el diseño del dinar yugoslavo. Estas monedas fueron fabricadas desde 1944 hasta 1982 y disfrutaron de curso legal hasta 1997. En esta época, debido a la inflación, se pusieron en circulación monedas de mayor valor facial, como 25, 50 y 100 pesetas.
Desde la Transición Española las monedas contaron con el retrato de Juan Carlos I. En 1980 se fabricaron monedas conmemorativas de la Copa Mundial de Fútbol de 1982 de 50 céntimos, 1, 5, 25, 50 y 100 pesetas.
A partir de 1982 las monedas de una peseta pasaron a fabricarse en aluminio para abaratar los costes de producción, aunque con las mismas dimensiones que las anteriores. También empezaron a circular las monedas de 100 pesetas de cuproníquel (los veinte duros), y en la segunda mitad de los 80 monedas de 10, 200 y 500 pesetas. En 1983 se descatalogó toda la moneda fraccionaria, de valor menor a una peseta, puesto que ya no eran aceptadas en el curso legal de la economía del país.
Fue en 1989 cuando comenzó la producción de pesetas de aluminio de sólo 14 mm de diámetro, una de las monedas más pequeñas del mundo. La última serie de monedas alternaba los colores blanco y amarillo entre valores consecutivos; doradas las monedas de uso mayoritario (5, 25, 100 y 500 pesetas) y plateadas las menos habituales (1, 10, 50 y 200 pesetas). En 1995 se lanzó la moneda de 2000 pesetas, aunque con escasa circulación y reservada a coleccionistas.
En 1997 fueron retiradas de la circulación las monedas de 1, 5, 25, 50 y 200 pesetas de diseño antiguo (Los diseños anteriores a 1989, que en algunos casos llevaban en circulación desde los años 40), así como las monedas de 100 pesetas de gran diámetro, poco conocidas debido a su escasa circulación. En sus últimos años de existencia, la peseta tenía tan poco valor (llegando a equivaler 200 pesetas a un dólar estadounidense) que la moneda de una peseta prácticamente había desaparecido de la circulación, y la unidad monetaria en la práctica era el duro (5 pesetas).
Las pesetas siguieron en circulación hasta el 28 de febrero de 2002, con la entrada del euro, tras 133 años de vigencia.
Historia de una moneda

Nacimiento

1ª peseta de España 1869
 El 19 de octubre de 1868 nace la peseta como unidad monetaria por decreto del Gobierno Provisional tras el derrocamiento de Isabel II. Este mismo gobierno decide centralizar toda la producción en la Ceca* de Madrid, origen de lo que es hoy la FNMT-RCM. Desde entonces se han acuñado en la Fábrica todas y cada una de las pesetas que han circulado hasta la aparición del euro.
Cada peseta encierra en sus pequeñas dimensiones, la historia, la política, la religión, la economía y el arte del instante en el que se acuñó. La peseta alberga 134 años de historia de España concentrada.

(*) Nombre originario de las casas de moneda.

Nombre

1 peseta de 1944
 La elección del nombre se debió principalmente a su familiaridad de uso. Algunas denominaciones como maravedí, real, escudo, etc… quedaron sepultadas bajo el término peseta, comúnmente utilizado en el período de Isabel II. Parece ser además, que ya en Cataluña habían circulado pesetas desde antes de la Guerra de la Independencia.

Primeras monedas

1 peseta del Gobierno Provisional 1870
 Anverso
La primera pieza acuñada en 1869 es la unidad. Nace con la leyenda de “Gobierno Provisional” en el anverso, en lugar de “España”, que figurará en las siguientes acuñaciones y en los valores en plata. El motivo elegido fue la personificación de Hispania recostada sobre los Pirineos, inspirada en las monedas del emperador Adriano. Por su parte, el bronce representaba a España como matrona sentada sobre las rocas. Ambas fueron magníficamente grabadas por Luis Marchionni, que, desde 1861, ocupaba el cargo de grabador principal de la Casa de la Moneda de Madrid.
Reverso
El reverso se dispuso en plata con el escudo de España. Mientras el bronce exponía la figura de un león rampante sosteniendo dicho escudo, imagen que dio pie a la popular denominación de “perra gorda” o “perra chica”, dado que la gente vio un perro donde figuraba un león. Tras un concurso internacional, se extrajeron tres bocetos distintos que sirvieron de inspiración para el modelo definitivo de Luis Marchionni.

Iconografía

 A lo largo de la pervivencia de la peseta como sistema monetario, el diseño ha evolucionado marcado por las impresiones de cada momento y en muy distintas direcciones.
Desde el origen
Conforme a lo establecido en 1869 se mantiene en el reverso el escudo nacional de España, al que se irán agregando modificaciones. En los anversos se sustituye la presencia de Hispania por la efigie real.
La Segunda República marca la ruptura tipológica, introduciendo motivos de inspiración republicana acordes con la condición del nuevo gobierno. En ocasiones los modelos surgen poco elaborados por la apremiante necesidad de acuñación.
La llegada al poder del general Franco supone un giro en este sentido, introduciendo un retrato modelado en 1947 por Benlliure y adaptado por Manuel Marín. El retrato de madurez se debe a Juan de Ávalos.
Hasta nuestros días
La democracia mantendrá los tamaños y valores incorporando la imagen del rey don Juan Carlos I así como el Escudo Real. Sin embargo, desde 1990, los tipos se renuevan cada año en pos de una intención conmemorativa que puso fin a la tradición exclusivamente monárquica, dando entrada a motivos culturales, artísticos o locales.

Valores

25 cts Alfonso XIII de 1927, 20 pts Alfonso XIII de 1904
 Los catorce valores inicialmente previstos no llegarán a materializarse hasta el reinado de Alfonso XIII, donde se sustituyeron los metales preciosos por nuevos metales y aleaciones, provocando la pérdida de la paridad entre el valor intrínseco y el nominal. Aún así, las acuñaciones de oro se mantuvieron hasta 1904 y en plata hasta 1933. Esta última dio paso a la peseta amarilla de latón conocida popularmente como “la rubia”. A partir de ese momento las acuñaciones se han basado en cobre, aluminio y níquel y los diseños han ido combinando todo tipo de aleaciones y tamaños.
A partir de 1989 y por razones puramente económicas, que se añaden al interés de los coleccionistas, se suceden ininterrumpidamente acuñaciones en metales preciosos. El acto simbólico de la última acuñación de la moneda de cien pesetas constituye el fin de la historia de la peseta, las idas y venidas, las caras y los reversos de la querida moneda.
Historia estampada
La llegada del euro pone fin a una parte de la historia del papel moneda, la era de la peseta, siglos de leyenda escrita y estampada en los billetes a lo largo de los innumerables capítulos de la historia de España.

 Sistema monetario actual, billetes de euro

Primera emisión

Billete de 500 ptas de 1884
 La primera emisión de papel moneda en pesetas se realiza en julio de 1874. Coincide con la concesión al Banco de España del derecho de exclusividad para emitir billetes. Superado este primer capítulo, el volumen de billetes crecerá incesantemente como reflejo del crecimiento económico del país. Salvo a lo largo de la Guerra Civil, período marcado por problemas de escasez donde proliferaron todo tipo de medios de pago, la emisión de billetes se ha mantenido en un crecimiento estable acorde con la economía del país, formando parte de la vida cotidiana de los españoles, como seña de identidad nacional.

Fabricantes

En primer plano billete de 25 ptas de 1936, detrás nueva estampación del billete de 1936
 La primera emisión a cargo de la FNMT-RCM será la del 21 de octubre de 1940. Hasta entonces, los talleres del Banco de España y distintas empresas británicas, americanas y alemanas se habían encargado de la fabricación del papel moneda.
Desde 1941, la FNMT-RCM ha ejercido en exclusiva el proceso de producción de papel moneda español. A partir de enero de 2002, el futuro aparece enmarcado por la estrecha colaboración de la entidad con el Banco Central Europeo y otros fabricantes europeos.

Técnica y seguridad

Billete de 5.000 pesetas de 1976
 Históricamente, la impresión calcográfica ha sido la más difícil de falsificar. Esta técnica se utiliza para estampar la viñeta principal y las orlas decorativas, combinándose con impresiones tipográfica y litográfica para las restantes partes del billete. Los métodos de reproducción del grabado original se han perfeccionado con los años, pero la figura del grabador sigue siendo decisiva.
Otros elementos como la marca de agua, tintas, fibrillas, hilos y filamentos se incorporan para reforzar la seguridad del billete.
Iconografia
Billete de 1 pta de 1953
Cada billete ha querido rendir homenaje a un hecho significativo, a una personalidad ilustre, a una magnífica obra de arte. Desde monarcas, pintores, escritores, científicos, hasta monumentos, pasajes literarios o acontecimientos como el Descubrimiento de América, han desfilado por los anversos y reversos de los billetes, reflejo fiel del sentimiento, la cultura y la expresión artística del país.

 

________________________________________________________

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s