De lo cerca que estuvo España de poseer la corona de Camboya.

 


Expedición Española Contra China y el Imperio Khmer
Por D. Gomez Pérez das Mariñas y Ribadeneira
Gobernador y Capitan General de las Islas Filipinas
Lealtad: España

con anterioridad
Corregidor de León y de Cartagena
como también
Capitan General, Justicia Mayor y Adelantado de Murcia
1595

Hacia finales del siglo XVI , el antiguo Imperio Khmer se encuentra en un periodo convulso y de franca decadencia.

Ya pasado su periodo de máximo esplendor, siglos IX al XII, sus gobernantes dominaban Vietnam, Birmania y la península de Malaca, el Imperio Khmer entra en franco declive. Una grave crisis económica y la pujanza del Budismo , le dieron el toque de gracia. Los Emperadores dejaron de ser divinidades y su poder se resintió. Angkor Vat, la capital del Imperio fue abandonada en el siglo XV.

Hacia finales del XVI, el Estado Khmer había perdido gran parte de sus características nacionales y todo su vigor, estando muy influenciado por su vecino, el Reino de Siam.

En 1595, la Corte de Camboya anda revuelta y con problemas. Siam había atacado, ocupado el reino de los Khmer y derrotado a su rey Apram, el cual huyó al vecino Laos con toda su familia.
Mientras, un familiar del rey Prabantul, se rebeló contra los Siameses, derrotándolos y ocupando Prabantul el trono de su primo.

Ante esto, el legítimo rey Apram, pidió ayuda a los españoles que residían en Camboya con unos cuantos comerciantes portugueses, entre los españoles se encontraba un tal Blas Ruiz de Ciudad Real, al que Apram nombró su embajador y lo mandó a Manila para solicitar ayuda.

Al mismo tiempo que llegaba Ruiz a Manila lo hacía una embajada enviada por el rey de Siam. La encabezaba un portugués, Diego Belloso, hasta ese momento prisionero en la Corte de Siam. El objetivo de esta Embajada era lograr que los españoles de Filipinas no entraran en el conflicto entre Siam y Camboya.

El Gobernador de Manila, Pérez Dasmariñas, decidió apoyar al destronado monarca Camboyano, para ello se enviaría una expedición con 120 españoles al mando de un Capitán Canario, Suárez Gallinato, junto con algunos mercenarios japoneses, en un Galeón y dos juncos.

Los otros mandos eran el propio Diego Belloso y Blas Ruiz, los dos embajadores forzados, se vieron trocados en capitanes de Junco y de tropas. Con ellos viajaba un dominico, Fray Gabriel de San Antonio, que es por él por quien se tienen noticias de estos sucesos.

El 19 de Enero de 1596 partía la pequeña expedición del Puerto de Manila, dividiendo una tempestad a la pequeña escuadra, los juncos llegaron a la desembocadura del Mekong en Camboya sin demasiados problemas, lo contrario que el Galeón de Gallinato que acabo en Singapur, con el aparejo y las cuadernas muy maltrechos. Gallinato se quedo a reparar los desperfectos perdiendo el contacto con Belloso y Ruiz. Entre los dos Juncos sumaban sesenta españoles y veinte Japoneses, una fuerza irrisoria para una intervención.

Al llegar estos a Camboya fueron recibidos por el rey usurpador Prabantul, quedando Ruiz como Jefe de la expedición por su condición de español y Belloso, portugués, como su segundo. Las órdenes que traían era tratar de resolver el problema dinástico entre familiares de modo pacifico, actuando como árbitros en el asunto y sacando ventajas comerciales o algún tipo de beneficio para los intereses de la Corona, como muestra de buena voluntad, entre otros muchos regalos, el Gobernador de Filipinas enviaba a Camboya un animal rarísimo y exótico para el país, un burro.

El burro salio rana, ya que con sus rebuznos espantaba a los elefantes del rey, al final no terminó de agradar a la Corte el regalito y el rey devolvió el presente.

Nada mas llegar, los españoles entraron en conflicto con los chinos, una colonia de mas de 3.000 personas que vivía en la capital, en su mayoría dedicados al comercio y que de inmediato vieron a los españoles como rivales y empezaron a hostigarlos, planteando Blas Ruiz el problema al rey para evitar un enfrentamiento directo.

Prabatul se quito de en medio, <<que arreglaran los extranjeros sus diferencias entre ellos>>, pero el ataque a 3 españoles por parte de los chinos colmó la paciencia de Blas Ruiz, el resultado fue una escaramuza en plena capital con mas de 300 chinos muertos y sus juncos en poder de los castellanos.

Cuando el rey se enteró de esta noticia, exigió la devolución de los barcos y la presencia en su palacio de los capitanes españoles, acto seguido Blas Ruiz se encaminó hacia palacio con 40 de sus hombres. No se sabe como, se enteraron que se les preparaba una encerrona, y su reacción fue asaltar el palacio real durante la noche y provocar un incendio. Durante los incidentes el rey fue alcanzado por un disparo de arcabuz, muriendo allí mismo. Una multitud se lanzó en persecución de los españoles, que batiéndose en retirada y dando el frente a los perseguidores consiguieron llegar hasta los barcos a orillas del río.

Entre tanto, había llegado Suárez Gallinato con el resto de la expedición, el cual en lugar de aliarse con los partidarios del rey legitimo Apram, y aprovecharse de la situación, consideró mas prudente marcharse de Camboya para evitar nuevos combates, ya que estaban prácticamente sin víveres.

En su viaje de vuelta no les quedó mas remedio que bajar por el Mekong, bordear la costa, y llegar a los alrededores de la actual Saigón. al llegar a dicha ciudad los mercaderes no les querían vender provisiones y los españoles las acabaron tomando por la fuerza de las armas. Estaban pues en la Cochinchina, concretamente en el puerto de Chua Chang.

En este puerto encontraron semidestruida la nave en que había encontrado la muerte el gobernador Gómez Pérez, padre del Gobernador de Filipinas, Gómez Pérez se había puesto al frente de una expedición en socorro de las Molucas, que se habían rebelado.

Los marineros chinos de la nave se sublevaron a su vez y mataron a todos los castellanos, huyendo luego hacia Cochinchina.

Gallinato se enteró que el estandarte real de la nave y su cargamento estaba en manos del Rey de Tonkin y ni corto ni perezoso envió a uno de sus hombres (Gregorio de Vargas), con la misión de recuperar bandera y cargamento. No solo no lo consiguió sino que el soberano de Tonkin no murió de milagro.

En el puerto de Chua Chang donde recalaron unos buques japoneses, seguían las andanzas y pendencias. Un tripulante (un samurai), recibió un bofetón por parte de un español, queriendo el primero resolver el asunto, a golpes de Katana y que gracias a la intervención de un capitán español y otro japonés, el incidente quedó olvidado.

Otro conflicto fue cuando una pequeña escuadra japonesa atacó a los españoles con buques provistos de artillería, que aun así los derrotaron y pusieron en fuga.

Gallinato no queriendo mas enfrentamientos, el 4 de septiembre partió hacia a Manila, donde caso con una rica viuda, no sin antes ser atacado su barco por siete juncos piratas, muriendo tres soldados castellanos, pero a su vez acabando con los atacantes.

Continuando el viaje, el rey de Sumatra los quiso contratar como mercenarios para una guerra contra el rey de Malaca pero andaban tan cansados y maltrechos tras tanto combate que solo querían volver a Filipinas, a donde llegaron en Mayo de 1597. Entre tanto, Blas Ruiz había partido hacia Laos en busca del rey legitimo Ampram.

Cuando Blas Ruiz y Diego Belloso llegaron a Laos se encontraron que el rey Apram y su heredero habían muerto, solo quedaba un hijo menor, Prauncar, casi un niño.

El problema era que en Camboya se había proclamado rey el hijo del usurpador Prabantul, de nombre Chupinamu. Era pues preciso destronarlo.

Belloso y Ruiz hicieron circular la falsa noticia de que se esperaba la llegada de una flota desde Filipinas y otra desde Malaca con mercenarios. Tampoco descuidaron otras tácticas y compraron a dos Generales camboyanos para que cambiaran de bando.

Con estas malas artes y mucha suerte, recuperaron el trono de Camboya, Chupinamu el hijo del usurpador huyó al verse traicionado por sus Generales.

El nuevo rey nombró a Belloso y a Blas Ruiz gobernadores de dos provincias y autorizó la presencia de misioneros católicos, llegando una embajada a Manila en agosto de 1598, Pérez Dasmariñas decide mandar dos religiosos junto con 200 soldados españoles a Camboya.

La expedición, en tres buques fue un desastre, uno de los navíos se hundió, salvándose solo el piloto. Otro pierde parte de la tripulación, pero logra llegar a Tagayan, en las propias Filipinas. El Tercero acaba en la costa de Kwantung, en China, sus tripulantes consiguen salvarse pero se pierde el barco. Tras pasar incontables calamidades son rescatados por un junco que parte de Macao.

El Gobernador de Filipinas organiza otra expedición, esta de dos buques, al mando de los Capitanes Luis Ortiz del Castillo y Luis de Villafane.

LLegados sanos y salvos a Camboya, son muy bien recibidos por Ruiz ,Belloso y el puñado de españoles que quedan. No así por la Corte Khemer.

El Rey Prauncar, aunque muy joven,tenia una afición a la bebida mas propia de un adulto, pasándose el día prácticamente ebrio, gobernando el reino su madrastra, la viuda del difunto rey Apram y amante de uno de los generales que se habían dejado corromper por los españoles.

Este General, Ocuña, vio con muy malos ojos la llegada de refuerzos desde Filipinas y temió por su posición de favorito. Pretextando razones vanales obligo a los dos buques españoles a remontar el Mekong y volver a la costa, Ruiz intercedió ante el joven rey que estaba de resaca y nada hizo. Volvieron a la costa los buques, al poco tiempo fueron atacados por las tropas de Ocuña, mercenarios malayos mahometanos, fuerzas bien entrenadas y dotadas de artillería.

Los dos frailes dominicos y todos los soldados sucumbieron, la derrota fue total y completa. En la capital, Ruiz y Belloso, con los soldados que quedaban se hicieron fuertes en sus casas fortificándolas, pero el ataque de los Malayos de Ocuña no se hizo esperar, resultando muertos todos los españoles.

Tras estos acontecimientos, Ocuña mando asesinar al joven rey y ocupo su lugar, para verse derrocado al poco tiempo por un tío del monarca asesinado.

Sin haber obtenido al final ninguna ventaja política o comercial acabaron las expediciones españolas al reino de Camboya. En Filipinas se perdió el interés por este reino visto los embrollos y problemas que había traído consigo, no sin antes proponer Álvaro de Sande a Felipe II la movilización de 1000 voluntarios de los Tercios Viejos como fuerza de avanzada, para intentar una invasión a China .

Una historia interesante y en algunos pasajes, inverosímil, la de estos españoles en Asia, que buscaban la fortuna y que encontraron toda clase de infortunios.

Anuncios

2 comentarios sobre “De lo cerca que estuvo España de poseer la corona de Camboya.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s